sábado, 25 de octubre de 2014

UNA LLAMA MISTERIOSA (Philip Kerr)


TÍTULO: Una llama misteriosa
AUTOR: Philip Kerr
EDITORIAL: RBA
AÑO: 2008
+ INFO: "Una llamada misteriosa" es la quinta entrega del detective Bernie Gunther, aunque debemos aclarar que en un primero momento se iba a tratar de una trilogía denominada "Trilogía berlinesa" o "Berlín Noir"publicada entre 1989 y 1991 cuyo primer título, la obra que consagró al escocés Philip Kerr, fue "Violetas de marzo", todos ellos thrillers históricos ambientados en la Alemania nazi . 15 años después de la publicación de esta trilogía recuperó a su protagonista para hasta el momento haber protagonizado otras 6 novelas más. Kerr además ha publicado otras novelas de ficción, entre las que se encuentras obras de carácter juvenil y algún libro de no ficción.



     La novela que traigo hoy hasta el blog transcurre en dos periodos y ciudades diferentes, el Berlín de 1932 y el Buenos Aires de 1950, aunque cuentan con un mismo protagonista, el detective Bernie Gunther.

     Gunther, antiguo miembro de las S.S., aunque más por obligación que por devoción, llega a Buenos Aires, donde se asienta una importante colonia de oficiales nazis huidos tras la derrota alemana en la Segunda Guerra Mundial, y la elección de la capital argentina no es casualidad, porque Gunther también está huyendo de una acusación de criminal de guerra. Pronto se le encomendará una misión: encontrar a una chica desaparecida y tratar de que no sea la siguiente víctima de un presunto asesino desconocido que, probablemente, por su "modus operandi", sea el mismo que actuó en Berlín cuando Bernie trabajaba allí.

     Mientras Gunther va avanzando en el caso argentino, nosotros nos vamos enterando de lo sucedido en Berlín 18 años antes, los macabros asesinatos de varias chicas, todos ellos con índole sexual, en el que acabará teniendo relación la industria farmacéutica. En Argentina, nuestro protagonista pronto descubrirá que nada es lo que parece y que existen numerosos intereses creados en la desaparición de la joven, donde estarán implicados el mismísimo presidente y su esposa, los Perón, y posteriormente, que allí han sucedido muchas cosas que se están tratando de ocultar, especialmente con el emigrados judíos.

     La novela me ha gustado por momentos. A veces, en la primera mitad, resulta un tanto pesada y sobre todo complicada de leer por la existencia de numerosísimos nombres propios alemanes, que no son personajes en sí de la novela, sino que se les menciona para contarnos una parte de la historia de Alemania en la época del nazismo, sin embargo, según avanza, la trama se hace más interesante. La novela además de su parte negra y criminal tiene aspectos románticos y también de humor, debido sobre todo a la interesante personalidad del detective Gunther. Por citar solo un ejemplo de este humor os dejo este parrafito:

     [...] La mujer se frotó el mentón de cromañón con dedos vagamente homínidos e insinuó una sonrisa incierta que puso al descubierto varias oquedades en la dentadura, que era tan grande como las teclas de una máquina de escribir. Parecía la prueba viviente no solo de alguna teoría paleontológica improbable, sino de algo más importante, la primera ley de Durkheim de la solidaridad femenina, que dice que toda mujer hermosa tiene una amiga muy fea.

martes, 14 de octubre de 2014

LA PELIRROJA Y EL BEAGLE


    
     Hoy toca recuperar otro de esos ejercicios que hice para el taller de escritura. En esta ocasión se trataba de trabajar una técnica de narración, la del narrador omnisciente, la del narrador que sabe todo de la historia, incluso lo que piensan cada uno de los personajes. No sé si se logró el resultado del todo, pero ahí va, aunque en esta ocasión le cambiaremos el título al relato.   



     Apareció a gran velocidad, repentinamente, tras doblar la esquina de la calle, rompiendo la tranquilidad del barrio. Se trataba de un Audi A6 rojo último modelo que levantó la expectación de todos los presentes en el bar de Paco, que asomados a través del escaparate, pensaban si algún día podrían tener ellos un coche como aquel. Aparcó a la primera, casi sin maniobrar. Fue entonces, cuando se abrió la puerta, cuando verdaderamente quedaron estupefactos. Unas larguísimas y hermosas piernas, estilizadas por unos finos zapatos de tacón de aguja y por una pequeña minifalda, que se hacía todavía más pequeña al aparecer recogida, fue lo primero que vieron. Lo siguiente les dejó sin habla, casi sin respirar. Era un portento de mujer, bella como ninguna otra. No sabían que les gustaba más, si su larga melena pelirroja, su insinuante busto, o la hermosa cara que se adivinaba detrás de las grandes gafas de sol. Fueron apenas unos segundos, pues rápido dio la espalda a los inauditos clientes, dispuesta a cruzar la calle. Sin embargo, el instante debió ser mágico para Carlos, el profesor de arte, que sin pensarlo un segundo dijo “Si Miguel Ángel se hubiera decidido a esculpir mujeres, ese habría sido el resultado”, a lo que le siguió una cantidad de ruidos extraños por parte de los incultos clientes del bar que sin embargo confirmaban lo acertado del comentario. Cuando se giró para cerrar el coche con el mando a distancia vio como aquel sucio chucho sin aparente amo levantaba su pata y comenzaba a orinar sobre el neumático trasero. Retrocedió un par de pasos y soltó un puntapié que de haberle acertado podría haberle dejado sin un ojo, sin embargo el perro, un Beagle marrón, negro y blanco, estuvo lo bastante avispado como para evitar el golpe, separándose unos metros y quedándose desafiante mirando a la hermosa mujer, por la que el perro no sentía ningún aprecio carnal. Enojada, se volvió a girar, cruzo la calle y entró en el banco que hacía esquina.

     Diez minutos después, y ante la expectante audiencia del bar, la hermosa mujer abandonó el banco, cruzó de nuevo la calle, montó en su flamante coche y volvió a marcharse a toda velocidad torciendo a la izquierda.


     El reloj pasaba de las dos de la tarde cuando en el barrio comenzaron a oírse unas voces cada vez más angustiadas. ¡Adela! ¡Adelita! Adela, hija mía, ¿dónde te has metido? Comenzaron a preguntar por todo el barrio. Entraron en el bar de Paco y preguntaron si habían visto a su hija Adela, que estaba jugando al paty en la calle a la vuelta de la esquina. Nadie había visto nada para disgusto de la madre. Al día siguiente, transcurridas las 24 horas reglamentarias para cursar una denuncia por desaparición, se personó la policía en el bar. Habían abierto una investigación y querían saber si algún cliente había visto a la niña. Ante la negativa, el inspector Losada preguntó si recordaban algo anecdótico de la mañana anterior. Al principio todos negaron, pero de repente, Carlos, el profesor de arte, se acordó de Miguel Ángel. Advirtió al inspector Losada que no creía que tuviera que ver nada, pero le contó la angelical aparición de la pelirroja y su Audi A6 último modelo. Losada no dio por interesante la información.

     Dos días después, en el laboratorio de la comisaría, mientras revisaban el video grabado por la cámara de seguridad del banco, comprobaron como la niña aparecía en alguna secuencia, y como a partir de cierto instante dejaba de aparecer. Era justo un minuto después de ver como se marchaba la misteriosa mujer pelirroja. No consiguieron ninguna imagen en la que se viese que la niña montase en el coche, pero por fin tenían una sospechosa. Rebobinando el video hacia delante y hacia atrás intentando adivinar la cara de la mujer vieron la escena de la meada del Beagle marrón, negro y blanco. Un excelente perro sabueso se dijo Losada. Había que encontrar a ese perro y a su dueño, la vida de una niña estaba en juego.

domingo, 5 de octubre de 2014

EL VIOLINISTA DE MAUTHAUSEN (Andrés Pérez Domínguez)


TÍTULO: El violinista de Mauthausen
AUTOR: Andrés Pérez Domínguez
EDITORIAL: Algaida
AÑO: 2009
+ INFO: Ganadora de la XLI edición del Premio Ateneo de Sevilla de novela y finalista del Premio Espartado de novela histórica en la Semana Negra de Gijón. Domínguez es autor también de "La clave Pinnes" (2004), "El factor Einstein" (2008), "El síndrome Mowgli" (2008) y "El silencio de tu nombre" (2012). También ha escrito novelas cortas y libros de cuentos.






     Rubén Castro es un republicano español que ha huído de España en plena Guerra Civil asentándose en París, donde ha encontrado el amor de Anna Cavour, una francesa de origen alemán con la que está a punto de casarse. En plena ocupación nazi de la capital del Sena, Rubén es arrestado por la Gestapo por su supuesta militancia comunista. Anna, tratará de averiguar que ha sido de su paradero, visitando día sí y día también el cuartel general de la Gestapo sin obtener una respuesta, sin embargo será captada por Robert Bishop, un espía norteamericano, para que trate de acercarse y conseguir la colaboración de Franz Müller, un ingeniero alemán que sin embargo se gana la vida tocando el violín en las calles por gran parte de Europa, con la promesa de que los americanos la ayudarán a saber de su amado y en su caso tratar de conseguir su liberación, para lo que debe estar dispuesta a hacer casi todo. Sin embargo, la vida les irá deparando a todos ellos emociones que no esperaban, entre las que destacan la dureza de los campos de concentración nazi para Rubén o la confusión (o no) en los sentimientos de Anna.

     "El violinista de Mauthausen" es una novela coral protagonizada por estos cuatro personajes, es más, todos los capítulos de esta llevan por título el nombre del protagonista del mismo. Es una novela acerca de la Segunda Guerra Mundial y del Nazismo, pero tratada desde otra óptica diferente. Es una novela en la que el amor está muy presente, pero también lo está la violencia, y la generosidad, y la búsqueda, sobre todo la búsqueda, y es que Rubén buscará a Anna y Anna buscará a Rubén; Anna buscará a Franz y Franz hará lo propio con Anna; Bishop quiere encontrar a Franz y acabará siendo Franz quien encuentre a Bishop, mientras que Rubén y Franz no se buscan pero acabarán encontrándose.

     Esta novela, con un final sorprendente y poco convencional, en el que no terminas de saber el porqué del título hasta prácticamente la mitad de la misma me ha sorprendido sobre todo por su estilo de escritura (que no sé si es algo propio del autor pues es la primera novela que leo de él) y es que es muy distinto de lo leído hasta ahora, sobre todo por un sistema de continuas repeticiones de pequeñas parte de la trama, aunque contadas, como es evidente, de distinta manera. Las repeticiones son tan abundantes que se producen hasta en un mismo párrafo, siendo esto en ocasiones algo que ralentiza su lectura o más bien que puede llegar a cansar; no obstante la trama resulta interesante y te hace querer seguir leyendo. También me ha llamado la atención lo habitual que hace Domínguez del recurso de que lo contado pueda ser un sueño, una ilusión o una pesadilla. Un pequeño ejemplo de esto que digo es esta parte del texto, uno más, sin ninguna razón en especial, en la que se nos está describiendo como es el viaje en un vagón hasta Mauthausen donde los presos carecen de todo, hasta del agua:

     [...] A lo lejos, muy lejos suena una tormenta, un relámpago solitario, nubes que pueden estar descargando agua ahora mismo en algún sitio. Piensa en la lluvia fresca, el agua limpia que mojaría su cabeza y sus ojos y sus labios, sobre todo sus labios, si no estuviera encerrado. O que al menos lloviera sobre el vagón, que el agua se colase por el techo igual que el líquido asqueroso se ha escapado por las tablas del suelo. Pero ni siquiera el cielo tiene piedad de ellos, la tormenta suena muy lejos y, tal vez, ni Rubén ni ninguno de los compañeros puede verlo desde dentro, ni siquiera está descargando agua, y son solo truenos que escupen unas nubes secas. O quizá es un espejismo, piensa. Los espejismos no tienen por qué suceder solo en los desiertos, sino también en un convoy que cruza Alemania. A lo mejor no llueve en ninguna parte y lo que está ocurriendo es que Rubén se lo imagina. Sigue escuchando truenos [...]

     En definitiva, y para concluir, novela interesante, que merece la pena, con un estilo muy propio, aunque por momentos se pueda hacer un tanto pesada.