viernes, 4 de julio de 2014

RELATOS HIPERBREVES

   
 En una ocasión, en el taller de escritura en que participé y del que ya aquí os he hablado nos hablaron de los relatos hiperbreves y como principal ejemplo nos pusieron el famosísimo relato del guatemalteco Augusto Monterroso titulado "El dinosaurio" y que dice así: "Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí".
     Es verdad que la definición de relato hiperbreve es confusa, ya en aquel taller hablábamos de microrrelatos de más de 30 palabras, de 20 a 30 y de menos de 20 palabras. Hay quien dice que para ser considerado un relato hiperbreve este no debe sobrepasar los 140 caracteres, o sea, lo permitido por Twitter, o en su defecto los 150, los de los anticuados SMS de móvil. De la misma manera, puedes encontrar concursos literarios que se definen como de relatos hiperbreves y en cuyas bases te indican que no debes sobrepasar 25 líneas (mi opinión es que con tal tamaño no se puede denominar así, porque ya entraríamos en el concepto de relato corto). 
      Como quiera que sea la cosa, a nosotros nos propusieron escribir al menos uno de menos de 20 palabras, otro de 20 a 30 y otro de más de 30 cuyos temas fuesen "los lunes", " la inseguridad del escritor" y "el amor". Mi propuesta fue doble para cada tema, incluida una adaptación de un chiste. Ahí van...



Los lunes

El abuelo

Abandonaron en coche la residencia. Cuando le dejaron, el abuelo dijo suspirando ¡Por fin, mañana lunes! (18)

La creación

¡Y al séptimo día descansó! Y al día siguiente se sentía tan bien que dijo ¡Anda y que les den! Y así seguimos. (25)


La inseguridad del escritor

Ni a dos metros

Arrojó el bolígrafo y dio un fuerte golpe a la mesa. Hizo del papel una pelota y lo arrojó a la papelera. No encestó. (28)

Tiempo muerto

Dos horas después, la página seguía en blanco. (10)


El amor

Premonición

Lloró y gritó en aquella intempestiva noche. Mojado y muerto de frío entró en casa, se preparó un reconfortante café caliente. Al terminarlo, sonrió, los posos decían que algún día sería suya. (33)

Malentendido

- ¿Qué tal con tu mujer?
- No me puedo quejar.
- ¿Entonces, bien?
No, que no me puedo quejar. (19)
 


No hay comentarios:

Publicar un comentario